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Revista de Arte del Siglo XXI de Iberoamérica y del Mediterráneo
Actualidad 8 de octubre de 2026
Actualidad - Frieze London y Paraiso

Frieze London 2026: Paraiso, la feria de arte latinoamericano que separa artistas por su origen.

Daniela de la Torre, artista del programa en vivo de Paraíso, la feria de arte latinoamericano que abre en Londres el 15 de octubre. Cortesía de Paraíso Art Fair.
Daniela de la Torre, artista del programa en vivo de Paraíso, la feria de arte latinoamericano que abre en Londres el 15 de octubre. Cortesía de Paraíso Art Fair.

Paraíso abre el 15 de octubre en Londres, junto a Frieze, con 21 expositores y una condición de entrada: que sus galerías representen a artistas latinoamericanos. Ninguna galería española ni portuguesa participa. Dentro de Frieze, 18 galerías iberoamericanas compiten sin rótulo continental.

El jueves 15 de octubre, a la hora en que los coleccionistas recorren Frieze London en Regent's Park, abrirá en la sala Ambika P3 de Marylebone Road una feria cuyo requisito de admisión es el pasaporte de los artistas. Paraíso pidió en su convocatoria galerías que representaran a «artistas latinoamericanos». Ni una técnica ni una franja de precios. Un origen.

River Claure, fotógrafo de Cochabamba (Bolivia), conversa en Paraíso el viernes 16 de octubre. Cortesía del artista.
River Claure, fotógrafo de Cochabamba (Bolivia), conversa en Paraíso el viernes 16 de octubre. Cortesía del artista.

Queda por saber si el director recibirá a los invitados con el penacho de Moctezuma. El original sigue en el Weltmuseum de Viena, que se ha negado a prestarlo a México por la fragilidad de las plumas, de modo que habrá que conformarse con la gorra que vende la tienda de la feria, a 25 libras.

Aquiles Paredes junto a su obra.
Aquiles Paredes junto a su obra.

La ironía tiene un fondo serio. La semana de Frieze ya cuenta con su feria de arte africano, 1-54, que celebra en Somerset House su 14.ª edición londinense en las mismas fechas, y París tiene la suya de arte asiático, Asia Now, pegada a Art Basel Paris. Cada periferia recibe su pabellón. Siguiendo el ejemplo, alguien podría proponer la feria de los artistas musulmanes y, ya puestos, la de los zurdos. Nadie se atrevería con la de los artistas blancos, y esa asimetría lo explica todo: el arte europeo y norteamericano es arte, y lo demás es procedencia. Estos pabellones raciales y culturales se montan para solaz del coleccionista europeo que quiere el mundo servido en raciones y etiquetado por continentes.

UNA FERIA GLOBAL

Constanza Pulit
Constanza Pulit

Una feria paralela tiene sentido. Lo que sobra es el criterio. Hay motivos de sobra para levantar una alternativa a Frieze: un techo de precio, por ejemplo cinco mil libras por obra; artistas menores de treinta y cinco años; un soporte concreto, el papel, la estampa, el textil o el vídeo; o una feria de rechazados con calidad que el comité de Frieze dejó fuera. Esta última tiene precedente ilustre. En 1863, Napoleón III autorizó en París el Salón de los Rechazados, donde Manet colgó el cuadro que hoy llamamos «Almuerzo sobre la hierba». Es el mismo emperador cuyos ideólogos popularizaron la palabra «latinidad» y cuyo ejército intervino en México entre 1862 y 1867. Paraíso ha heredado de aquel reinado la etiqueta y ha olvidado el salón.

Cualquiera de esos criterios admitiría a la vez a una galería de Lima, otra de Lagos y otra de Glasgow. Sería una feria global. La que se inaugura el jueves es una reserva, y el que ha elegido vivir en una reserva no puede quejarse luego del trato de reserva.

Ernesto Crespo
Ernesto Crespo

FRIEZE NO TIENE LA CULPA

Frieze London reúne este año 171 galerías de 42 países, y 18 tienen sede en la península ibérica o en América Latina. A tres las ha colocado en las secciones con comisario: Llano, de Ciudad de México, y Crisis, de Lima y Madrid, en Focus; Embajada, de San Juan de Puerto Rico, en Artist-to-Artist. Fortes D'Aloia & Gabriel, de São Paulo, ocupa uno de los dos estands de la entrada con una individual de Márcia Falcão. Frieze Masters ha encargado a dos historiadoras del Courtauld, Devika Singh y Sofia Gotti, una sección donde la argentina María Martorell y la colombiana Emma Reyes cuelgan junto a artistas de Asia y del Magreb sin rótulo continental. La segregación la eligen otros, y la sufren los segregados.

Pola Weiss (Ciudad de México, 1947-1990), pionera del videoarte en México. Paraíso le dedica un homenaje con dos de sus vídeos. Cortesía de Paraíso Latin American Art Fair.
Pola Weiss (Ciudad de México, 1947-1990), pionera del videoarte en México. Paraíso le dedica un homenaje con dos de sus vídeos. Cortesía de Paraíso Latin American Art Fair.

Lo mejor de Paraíso aguantaría en cualquier parte. Los vídeos de Pola Weiss, pionera mexicana que presentó en la UNAM la primera tesis en vídeo, la selección centroamericana del comisario Juan Canela y una mesa sobre derechos de autor con las sociedades de gestión de México, Colombia y el Reino Unido tendrían sitio en Frieze, en una bienal o en la Whitechapel, que esta misma semana expone a Cecilia Vicuña sin apellido continental. El rótulo no añade nada a esas obras. Les baja el precio y les asigna un barrio.

El complejo se lee en el programa. De los trece actos públicos de Paraíso, cinco se dedican a discutir la visibilidad del arte latinoamericano, y el de las mujeres artistas de la feria figuraba el 8 de octubre sin participantes confirmados. Una feria que gasta cinco de sus trece actos en explicar por qué existe ya ha contestado a la pregunta. Frieze no organiza mesas sobre la visibilidad del arte británico, porque no le hace falta.

Débora Delmar, instalación con postes de cordón ante una pared a franjas, en su presentación de Paraíso. Cortesía de la artista y de Paraíso.
Débora Delmar, instalación con postes de cordón ante una pared a franjas, en su presentación de Paraíso. Cortesía de la artista y de Paraíso.

A estas ferias de pabellón, la de Londres, la de París y las que vengan, les falta un Mandela del arte: alguien con autoridad para declarar abolido el pabellón y abrir la puerta a todos con el mismo criterio. Mientras llega, la etiqueta seguirá pegándose a los que menos fuerza tienen para quitársela. Brasil y México, los dos mercados fuertes del continente, ya están dentro de Frieze como galerías y no acuden a Paraíso. El anexo recoge a galerías jóvenes de Lima, Santiago de Chile o Santa Cruz de la Sierra, y a nueve espacios londinenses que viven de la diáspora. La paradoja es de las galerías: kurimanzutto, la mexicana de más peso internacional, no está en Frieze, y su artista Carlos Amorales firma la instalación de la zona VIP de Paraíso.

LOS ARTISTAS, AL MARGEN

Iván Argote, fotografías de bustos de Cristóbal Colón y Julio César intervenidos, en el estand de Albarrán Bourdais en Frieze London 2025. Foto: ©RFB.
Iván Argote, fotografías de bustos de Cristóbal Colón y Julio César intervenidos, en el estand de Albarrán Bourdais en Frieze London 2025. Foto: ©RFB.

Nada de lo anterior alcanza a los artistas. La crítica va contra quienes diseñaron el criterio, y quienes cuelgan en Ambika P3 merecen todo el respeto y una mirada sin rótulo: su obra se sostiene sola y debería verse fuera de cualquier etiqueta territorial o cultural. Ernesto Crespo García es cubano, vive en Madrid y pinta teatros y paisajes con oficio de escenógrafo; nada en sus cuadros pide pasaporte. Lo mismo vale, entre otros muchos, para Pola Weiss, que hizo de la cámara de vídeo una prolongación de su cuerpo antes que nadie en México; para Carlos Amorales, que representó a su país en Venecia en 2017 y está en las colecciones del MoMA y de la Tate; para la fotografía de River Claure, que mira Bolivia con humor; para las piezas tejidas de Paula Ceroni; para las instalaciones de Débora Delmar; para la pintura de Sofía Clausse; y para las imágenes escenificadas de Daniela de la Torre. Que los inviten a una reserva no los convierte en mercancía regional.

ESPAÑA SE QUEDA FUERA

Paula Ceroni, obra textil presentada por Aninat Art Projects, de Santiago de Chile, en Paraíso. Cortesía de Aninat Art Projects y Paraíso Art Fair.
Paula Ceroni, obra textil presentada por Aninat Art Projects, de Santiago de Chile, en Paraíso. Cortesía de Aninat Art Projects y Paraíso Art Fair.

Entre los veintiún expositores de Paraíso no hay ninguna galería española ni portuguesa. Todo el vínculo con España se reduce a un artista independiente, el cubano Ernesto Crespo García, nacido en Artemisa en 1994 y residente en Madrid, y un libro: la monografía de la videoartista boliviana Claudia Joskowicz que se presenta el jueves la editó Turner en Madrid en 2024. No consta apoyo de Acción Cultural Española ni del Ministerio de Cultura a ninguna de las dos ferias; el programa de AC/E para 2026 se limita a ARCOmadrid. México sí aparece: en la página del programa en vivo de Paraíso figura el logotipo de su Secretaría de Cultura.

Enrique López Llamas
Enrique López Llamas
Enrique López Llamas
Enrique López Llamas

En Frieze, España lleva cinco galerías: cuatro de Madrid, Casado Santapau (estand D26), Maisterra, Albarrán Bourdais y 1 Mira Madrid, y una de Vigo, PM8. Portugal lleva dos de Lisboa, Pedro Cera, con sede también en Madrid, y Francisco Fino. Ninguna había anunciado artistas a 8 de octubre, y ninguna de las españolas entra en las secciones comisariadas. Sus programas, sin embargo, cuentan otra historia. Casado Santapau trabaja con los cubanos Diango Hernández y Alexandre Arrechea y con el peruano Aldo Chaparro; Albarrán Bourdais, con José Dávila y Julio Le Parc, y el año pasado llevó a Londres a Iván Argote; PM8 representa a la brasileña Martha Araújo y al hondureño Adán Vallecillo. Madrid funciona como plaza iberoamericana sin que nadie en Londres lo diga. Una feria que se llamara iberoamericana, con Madrid, Lisboa, São Paulo y Ciudad de México en el mismo pabellón, desmontaría la categoría. Nadie lo ha intentado.