El Thyssen abrirá en el Palacio de Hielo de Madrid una sede para el arte del siglo XXI con 365 obras de TBA21
Hacienda cederá y rehabilitará el antiguo Palacio de Hielo, cerrado desde 2007, y Francesca Thyssen-Bornemisza dona 186 obras y presta otras 179. La segunda sede del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza abrirá hacia 2032 junto al Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo.
El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza tendrá una segunda sede en Madrid. El Ministerio de Hacienda le cede el antiguo Palacio de Hielo y del Automóvil, en la calle del Duque de Medinaceli, 2 a 8, y lo rehabilitará para que abra hacia 2032 con 365 obras de la colección TBA21: 186 donadas al patrimonio público por Francesca Thyssen-Bornemisza y 179 en préstamo de larga duración.
LA NOTICIA: HACIENDA PONE EL EDIFICIO Y CULTURA, EL MUSEO
Lo anunciaron el miércoles 16 de septiembre de 2026 los ministros de Cultura, Ernest Urtasun, y de Hacienda, Arcadi España, con los patronos Francesca y Borja Thyssen-Bornemisza y con los directores gerente y artístico, Evelio Acevedo y Guillermo Solana.
Hacienda cede el inmueble a la Fundación Colección Thyssen-Bornemisza y paga su rehabilitación a través de la Dirección General del Patrimonio del Estado: unos 70 millones de euros para la restauración y adecuación, y alrededor de 90 con el proyecto de arquitectura. Cultura y el museo se hacen cargo de la museografía y el equipamiento. El Ministerio del Interior instalará en el mismo edificio la sede madrileña del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo.
El edificio tiene hoy 15.000 m² (metros cuadrados) útiles sobre una parcela de 3.500 m². Tras la obra sumará unos 19.500 m² construidos y un patio jardín de 1.500 m², y el museo dispondrá de 10.000 m², dedicados sobre todo al arte del siglo XXI. El calendario oficial fija para este año el concurso de proyectos de arquitectura, para 2027 y 2028 la redacción del proyecto, y para 2029 el inicio de las obras.
La operación sortea un límite de los estatutos del Thyssen. Esos estatutos no le permiten comprar obra ni aceptar donaciones de nadie ajeno a la familia Thyssen, así que el arte actual solo podía llegar por la vía de un Thyssen. Ha llegado por la de la hija del barón.
LA COLECCIÓN: LA DONACIÓN DE FRANCESCA THYSSEN-BORNEMISZA
La donación incorpora al patrimonio público 186 obras valoradas en 16 millones de euros. El préstamo añade otras 179, valoradas en 10 millones. La nota oficial suma a ambas partidas el préstamo gratuito de obras históricas que Francesca Thyssen-Bornemisza ya mantenía en el museo, valorado en unos 70 millones, y cifra el compromiso de la familia con el Estado en cerca de 100 millones. FAD Magazine publica que la donación se hace sin contraprestación económica ni retorno privado.
Francesca Thyssen-Bornemisza, nacida en Lausana en 1958 e hija del barón Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza, fundó TBA21 (Thyssen-Bornemisza Art Contemporary) en Viena en 2002. La fundación la presenta como la cuarta generación de la familia dedicada a las artes. Al poco de nacer pasó de comprar obra a encargarla y producirla con los artistas, sobre todo instalaciones de gran escala y composiciones sonoras; los primeros encargos, de 2005, fueron de Christoph Schlingensief y Candice Breitz, entre otros. Hoy la colección supera las mil obras. En 2011 creó con Markus Reymann TBA21-Academy, dedicada al océano, que abrió en marzo de 2019 su centro veneciano, Ocean Space, en la iglesia de San Lorenzo. La sede de la fundación está hoy en Madrid, y en 2020 donó al Reina Sofía «Küba», la videoinstalación de Kutluğ Ataman.
Su relación con el Thyssen empezó en 2018 con «Purple», de John Akomfrah, y se formalizó en abril de 2019 con un acuerdo de cuatro años. Desde entonces el museo ha acogido las exposiciones de Joan Jonas (2020), Claudia Comte (2021), «Inteligencia líquida» y «Encuentros» (2023), que llevó más de veinticinco obras de TBA21 a las salas 30 a 52 de la colección permanente, y en 2025 «At-Tāriq», de Tarek Atoui, y «Terrafilia».
No se ha publicado la lista de las 365 obras ni cuáles se donan y cuáles se prestan. La nota oficial cita entre los artistas de la colección a Ai Weiwei, Marina Abramović, John Akomfrah, Monica Bonvicini, Candice Breitz, Janet Cardiff y George Bures Miller, Claudia Comte, Olafur Eliasson, Taloi Havini, Nikita Kadan, Pierre Huyghe, Rashid Johnson, Ernesto Neto y Bill Viola, y El Mundo añade a Pipilotti Rist y a Maurizio Cattelan, y cita también a Joan Jonas.
Las fichas de TBA21 permiten poner obra a esos nombres. De Olafur Eliasson, «Your black horizon» (2005), un pabellón levantado con el arquitecto David Adjaye para la Bienal de Venecia e instalado en 2007 en la isla croata de Lopud. De Janet Cardiff y George Bures Miller, «The Murder of Crows» (2008), una instalación sonora de 98 altavoces encargada para la Bienal de Sídney. De Candice Breitz, «LEGEND (A Portrait of Bob Marley)» (2005), uno de los primeros encargos de la fundación. De John Akomfrah, «Purple» (2017). De Ai Weiwei, «Rare Towel» (2015). De Monica Bonvicini, «No Head Man» (2009). De Rashid Johnson, «Untitled (daybed 5)» (2012). De Bill Viola, «Silent Mountain» (2001). De Maurizio Cattelan, «Super-Noi (Torino)» (1996). De Pierre Huyghe, «L’Écrivain Public» (1995). De Claudia Comte, «Fire Coral (five fingers)» (2020). De Taloi Havini, «Answer to the Call» (2021). De Nikita Kadan, «Observations on Archives» (2015). Y de Joan Jonas, «Moving Off the Land II», que inauguró Ocean Space en 2019.
A esa lista se suman obras recientes de la colección que han pasado por el Thyssen: «Entanglements I–VI» (2023), de Inês Zenha; «Quorum Sensing» (2023), de Asunción Molinos Gordo; y «Proliferación quimérica» (2024), de Regina de Miguel. TBA21 señala como parte de la donación y el préstamo «At-Tāriq» (2025), de Tarek Atoui, y una obra sin título de la serie «Matanzas», de María Magdalena Campos-Pons.
EL EDIFICIO: DE PISTA DE PATINAJE A CENTRO DE HUMANIDADES
Lo promovió en 1920 una sociedad del financiero belga Georges Marquet, fundador del Hotel Palace, con proyecto del arquitecto belga Edmond De Lune. Dirigieron las obras Gabriel Abreu Barreda y Fernando García Mercadal entre 1920 y 1922. Fue uno de los primeros edificios de Madrid levantados con hormigón armado, y su fachada mide 85 metros.
Abrió al público el 30 de septiembre de 1922, y Alfonso XIII lo inauguró oficialmente el 30 de octubre. En la planta baja había una pista de hielo de 55 metros de largo, y el 18 de enero de 1923 se jugó en ella el primer partido del campeonato español de hockey sobre hielo, entre el Club Alpino Español y el Real Club Puerta de Hierro. El local cerró en 1926.
El Estado lo compró en 1928 para el Centro de Estudios Históricos de la Junta para Ampliación de Estudios, que dirigía Ramón Menéndez Pidal y que se instaló allí en 1931, después de una reforma de Pedro Muguruza que convirtió la pista en despachos. En 1940 el CSIC destinó el edificio a sus institutos de humanidades, y en 1948 encargó a Miguel Fisac la librería de la planta de calle. Un incendio lo dañó en 1978. El CSIC se marchó en 2007, y desde entonces está cerrado. En junio de 2022, Interior lo eligió para la sede madrileña del Centro Memorial, cuando Hacienda acababa de rehabilitar la fachada.
EL EJE: DEL ARQUEOLÓGICO A TBA21 EN UN RADIO DE MENOS DE UN KILÓMETRO
Entre el Museo Arqueológico Nacional, en la calle de Serrano, y el Museo Nacional de Antropología, en Atocha, hay 1,75 kilómetros en línea recta, y todas las instituciones que siguen caben en un círculo de menos de un kilómetro de radio. El tramo del Paseo del Prado entre Cibeles y Atocha, con el Retiro y el barrio de los Jerónimos, es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde el 25 de julio de 2021 con el nombre de Paisaje de la Luz.
El recorrido empieza en el Palacio de Biblioteca y Museos Nacionales, terminado en 1892, que comparten la Biblioteca Nacional de España y el Museo Arqueológico Nacional. El Arqueológico conserva los omóplatos decorados de la cueva de El Castillo (Puente Viesgo, Cantabria): 33 omóplatos de ciervo hallados en 1911, con figuras grabadas, sobre todo cabezas de ciervas, que el museo fecha hace entre 16.000 y 13.000 años.
En Cibeles, el Banco de España mantiene desde 2021 una sala permanente para su colección, cuyo núcleo son los retratos que Goya pintó para el Banco de San Carlos, fundado en 1782. En el Paseo del Prado, el Museo Naval guarda la carta que Juan de la Cosa dibujó en 1500 en El Puerto de Santa María, pintada sobre pergamino de 93 por 183 centímetros: es la primera representación cartográfica conocida de América.
Siguen el Museo del Prado, abierto al público en 1819 en el edificio de Juan de Villanueva, con Velázquez, Goya, El Greco o el Bosco entre sus nombres principales; el Museo ICO, en la calle Zorrilla, que expone arquitectura y urbanismo desde 2012; y el Thyssen, en el Palacio de Villahermosa desde 1992. Al sur, el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía guarda el «Guernica» de Picasso desde 1992, y enfrente de la estación de Atocha el Museo Nacional de Antropología, inaugurado en 1875, fue el primer museo antropológico de España.
Dos colecciones privadas completan el eje. En la calle de la Alameda, la Serrería Belga será la sede de la Fundación Colección Pérez Simón: el Ayuntamiento presentó el 6 de julio de 2026 su cesión por 50 años a la colección de Juan Antonio Pérez Simón, empresario nacido en Asturias y afincado en México, que reúne más de 4.000 obras de la Edad Media a la actualidad, con Goya, Rubens, Van Gogh o Picasso. Las obras, pagadas por la fundación y proyectadas por Langarita-Navarro, empiezan este año y durarán un año y medio. Y en la calle del Duque de Medinaceli, la colección TBA21 llevará al Thyssen la obra encargada en lo que va de siglo, la pieza que le faltaba al eje.
