El Museo de Bellas Artes de La Habana acoge Malpaís, de Alejandro Campins
El Edificio de Arte Cubano dedica la sala transitoria de su tercer nivel a la gran pintura de paisaje: veintiuna obras de Alejandro Campins, hasta el 30 de agosto.
El Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana —la gran casa del arte cubano— vuelve a poner la pintura en el centro de su programa. Su Edificio de Arte Cubano dedica la sala transitoria del tercer nivel a Malpaís, la nueva serie de Alejandro Campins (Manzanillo, 1981), una exposición que reúne veintiuna obras, siete de ellas de gran formato, y que podrá visitarse hasta el 30 de agosto de 2026.
Inspirada en el Desierto Pintado de Arizona —un área de malpaís de unos trescientos ochenta kilómetros que los colonos españoles nombraron por su geología volcánica—, la muestra explora la contemplación, el silencio y la relación entre paisaje y memoria. Comisariada por Laura Arañó Arencibia, propone, en sus palabras, una pintura que no describe el territorio sino que lo atraviesa, hasta volverse «un campo de fuerza autónomo donde lo visible y lo intangible coexisten».
La exposición se completa con un audiovisual en el que el artista reflexiona sobre las obras y con la edición bilingüe Viajes de retorno, que reúne cuatro artículos de opinión sobre distintas series del pintor. Una cita imprescindible para quien quiera reencontrarse, en la primera institución artística del país, con el placer de la gran pintura.