ART CUT´26. Trienal de Arte Contemporáneo creada por el Vaticano con la "Empatía" como tema.
Promovida por el Dicasterio para la Cultura y la Educación del Estado Vaticano y organizada con 7 universidades católicas está comisariada por Nuno Crespo, la Trienal de Arte recorre 3 continentes y 7 países. Río de Janeiro, Santiago, Bogotá, Boston, Milán, Lisboa y Luanda son las sedes hasta 2028 con la "Empatía" como lema común.
Ciento cuatro artistas y catorce curadores. Es la cuenta que el Dicasterio para la Cultura y la Educación de la Santa Sede imprime en las paredes de ART CUT'26, la Trienal de Arte de las Universidades Católicas, que abrió el 27 de agosto de 2026 en Río de Janeiro y recorrerá siete universidades de tres continentes antes de clausurarse en Venecia.
Nunca se había hecho. El Dicasterio la presenta como «la primera Trienal de Arte Contemporáneo de las Universidades Católicas», y no consta ninguna exposición conjunta anterior de estas universidades ni de las redes que las agrupan. La Santa Sede sí tenía oficio en el arte actual. Lleva un pabellón propio a la Bienal de Venecia desde 2013, y en 2024 lo instaló en la cárcel de mujeres de la isla de la Giudecca con el cardenal José Tolentino de Mendonça como comisario. Lo nuevo es el circuito: por primera vez son las universidades de la Iglesia las que acogen y producen la exposición, sede a sede.
El proyecto nace en un organismo joven. El Dicasterio para la Cultura y la Educación existe desde el 5 de junio de 2022, cuando entró en vigor la constitución apostólica «Praedicate Evangelium», que fundió el Pontificio Consejo de la Cultura con la Congregación para la Educación Católica. Tolentino, poeta y biblista portugués, es su prefecto desde el 26 de septiembre de ese año. La idea de la Trienal es suya, y así lo acredita la Università Cattolica de Milán. Se hizo pública el 30 de octubre de 2025 en Roma, durante el Jubileo del Mundo Educativo, con el nombramiento como curador jefe de Nuno Crespo, director de la Escola das Artes de la Universidade Católica Portuguesa en Oporto.
Entonces el programa tenía cinco ejes con títulos en inglés: «Finding the Way Back Home», «Histories of the Body», «Reclaiming Sleeping and Dreaming», «Forced to Flee» y «Having to Breathe». El último reaparece, traducido al portugués, en el capítulo de Río, «Respiração». El 15 de mayo de 2026 León XIV firmó su primera encíclica, «Magnifica humanitas», sobre la salvaguarda de la persona en la era de la inteligencia artificial, y en agosto la Trienal se presentó con un lema común a todas las sedes, «Exercises in Empathy» («Ejercicios de empatía»). Cada ciudad aporta después su capítulo, con título propio. Nadie ha explicado en público el cambio. Salió ganando. Cinco ejes daban para un congreso; una palabra da para una exposición que entiende cualquiera que entre en la sala.
La encíclica advierte que las máquinas pueden simular empatía sin comprender lo que producen. El cardenal parte de ahí en su texto de presentación, fechado el 6 de agosto: «Si existiera una palabra capaz de representar a las Universidades Católicas y su visión integral del significado de la educación, esa palabra sería precisamente “empatía”». Para sostenerlo recurre a la filósofa Edith Stein, que dedicó su tesis doctoral, «Zum Problem der Einfühlung», al problema de la empatía. Crespo lo traslada a su terreno y define la Trienal como «un laboratorio moral».
Los objetivos declarados miran en dos direcciones. Hacia dentro, crear una red estable entre universidades católicas de distintos continentes. Hacia fuera, producir exposiciones, encargos, publicaciones y programas públicos. La web del Dicasterio la describe como una plataforma recurrente y fija su calendario entre agosto de 2026 y febrero de 2028. Boston College precisa el desenlace: una selección de obras de cada sede, comisariada por Crespo, se verá en Venecia en 2028. La sede veneciana aún no se ha anunciado.
Las siete universidades son la Pontifícia Universidade Católica do Rio de Janeiro, la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, Boston College, la Università Cattolica del Sacro Cuore de Milán, la Universidade Católica Portuguesa y la Universidade Católica de Angola. Seis ya compartían red en SACRU, la alianza de universidades católicas de investigación fundada en 2018 con secretaría en Milán. La de Luanda es la excepción, y la incorporación que más dice del proyecto. Entre los artistas conviven nombres de primera fila, como Apichatpong Weerasethakul, Mona Hatoum, William Eggleston o Arthur Jafa, con jóvenes creadores de Luanda y con una monja del pop estadounidense, Corita Kent.
El prefecto no ha asistido a las inauguraciones de Río, Santiago y Boston, donde le representaron rectores y un vicerrector; de la de Bogotá no consta quién habló en su nombre. Su primera presencia anunciada es la de Milán, el 6 de octubre. Las cifras tampoco cuadran del todo. El cardenal habla de cien artistas y los paneles de sala de 104, y las listas que el Dicasterio publica por sede no coinciden con su lista general.
